En marcha la encuesta a profesionales de la comunicación

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Motores en marcha y carretera por delante. La IV Edición de los Premios Enfoque arranca su primera fase de votación con la encuesta a los y las profesionales de la comunicación y el periodismo. En esta primera etapa, pedimos a los y las profesionales que nos sugieran nombres de medios de comunicación y periodistas que merecen estos galardones. Así que, si eres uno o una de estos profesionales, anímate y participa. Puedes hacerlo a través de esta encuesta. Y si conoces colegas que puedan tener interés en participar, envíales la encuesta para que lo hagan. Cuantas más personas participen, mayor será la diversidad de opiniones y el reconocimiento al trabajo periodístico.accede-a-la-encuesta-1Más adelante, una vez sepamos quiénes son finalistas, abriremos la votación ciudadana. La participación es la pieza esencial de esta iniciativa que es, ante todo, un ejercicio de vigilancia ciudadana sobre la labor periodística y el ejercicio del derecho a la información. Seguiremos informando.

Clica aquí si quieres saber más acerca la metodología de los Premios.

Juan Carlos Tomasi: “El periodismo tiene que meter el dedo en el ojo del poder”

Por Samanta Rioseras. No le gusta hablar de lo que ha visto en la guerra, aunque ha estado en unas cuantas. Prefiere remitirse a sus fotografías y, más concretamente, a quienes las protagonizan: esas personas que ha capturado en su cámara fotográfica para contar historias, denunciar situaciones y, en ocasiones, “poner en jaque al sistema”; pero, lamenta, “eso pasa muy pocas veces”. Con apenas nueve años ya sabía que quería dedicarse a la cobertura de conflictos bélicos y olvidados. Lo hizo, pero antes pasó algún tiempo en terrenos de juego más ociosos. Sin la cámara en sus manos, pero con sus fotografías como apoyo, Juan Carlos Tomasi se sentó con Premios Enfoque el 7 de febrero antes de ofrecer la charla ‘Cómo explicar historias humanas desde la fotografía’ en el Museo de la Evolución Humana de Burgos.

¿Qué sucede para que deje el periodismo deportivo y comience a viajar por el mundo denunciado todo tipo de atrocidades?
Estuve en Sport y luego estuve muchos años en la televisión en Estudio 2, de TVE, con Olga Viza. Eso fue hasta 1992 que me fui a Barcelona para cubrir los Juegos Olímpicos. Luego monté una productora por mi cuenta, pero seguía haciendo cosas para la tele. En 1994, después del genocidio de Ruanda, el que era director de comunicación de Médicos Sin Fronteras me llama y me pregunta si tengo el pasaporte en regla y si me puedo ir en ese mismo momento a Ruanda. Dije que sí y así empezó todo.

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Juan Carlos Tomasi durante su intervención | Fuente: Samanta Rioseras

¿Cómo fue esa primera experiencia?
Bueno, yo desde los nueve años recuerdo ver la guerra de Vietnam en la tele y, en ese momento, yo ya pensaba “algún día me gustaría hacer eso”. Es cierto que ya no hago tanto conflicto armado en primera línea porque tengo un niño de cinco años. Sigo yendo, sigo estando, pero vas a sitios donde no corres tanto peligro de que te peguen un tiro.

¿Dónde hay más pasión: en el deporte o en la guerra?
Gran pregunta que nunca me han hecho. En la guerra lo que ves es de verdad. Y creo que la pasión en su estado positivo es en el deporte, evidentemente. En las guerras puedes ver (y es muy fácil de ver) cosas feas, feísimas.

“Nunca te acostumbras al dolor ajeno. […]Cuando vas por ahí a desastres humanitarios, creo que a veces lo más difícil es integrarte en la vida civil.”

¿Qué es lo más duro que has visto?
No lo sé. Lo que sí te puedo decir es que, desde que soy padre, lo que más me cuesta asimilar es ver sufrir a un niño. ¿Te acostumbras a eso? Bueno, yo creo que nunca te acostumbras al dolor ajeno. Creo que la condición humana no te permite superar unos límites. De ahí que te pueda producir dolor. Cuando vas por ahí a desastres humanitarios, creo que a veces lo más difícil es integrarte en la vida civil. Te cuesta. Y luego cuando vueles, comparas… Tienes un problema y lo relativizas, pero en el fondo es falso porque son dos contextos y dos realidades muy distintas. La verdad es que nunca me ha gustado hablar de lo que veo porque el protagonista debe ser la persona con la que estás trabajando, la que te permite mostrar su historia… Y, de vez en cuando, muy de vez en cuando, gracias a eso puedes poner en jaque al sistema. Cosa que pasa muy pocas veces.

Pero pasa. Como sucedió con la foto de Aylan, el niño sirio que retrató muerto en la playa de Turquía la fotógrafa Nilüfer Demir.
Sí… Pero muy pocas. Nuestra profesión genera mucha frustración. Yo, al estar en Médicos Sin Fronteras, no me cuesta nada dejar las cámaras fotográficas y ponerme a vacunar o a ayudar en cualquier cosa… Pero, aunque entres hasta la cocina y tengas una información brutal, eso no va a cambiar nada. Van a seguir muriendo niños, habiendo hambruna, la gente va a seguir matando…

Pero es necesario que el fotoperiodista esté ahí.
Sí, totalmente, pero en el fondo… Mira Siria… Israel…

¿Merece la pena seguir allí?
Sí. Yo sí. Creo que sí porque te permite excavar en la basura. El periodismo tiene que meter el dedo en el ojo del poder.

Llevas casi 22 años recorriendo el mundo para contar un sinfín de conflictos en el Congo, Haití, Yemen, Cachemira, Guatemala, Colombia, Zimbabwe, Gaza, Israel, Níger, Etiopía… ¿Habrá alguien allí dentro de otros 22 estando como está el oficio?
Esto se ha acabado ya porque entra gente que es muy mala y no tiene ni idea y porque nos guiamos por los likes que hay en Facebook.

Una de las fotografías de "Testitgos del Horror" - Tomasi | Fuente: El País Semanal

Una de las fotografías de “Testitgos del Horror” – Tomasi | Fuente: El País Semanal

Pero, ¿eso es causa o consecuencia? Los medios dicen que ya no destinan presupuesto para enviar a corresponsales y los que aún lo hace cada vez pagan peor…
Qué va. ¿Cuánto cuesta eso? No cuesta tanto. La cuestión es que ha llegado gente que ha dicho que lo ve todo en digital y a nivel de Facebook. Nos estamos quedando obsoletos por una pésima gestión de los que llevan el cotarro. ¿Qué si esto tiene futuro? El futuro está en las agencias. En España, en poquísimo tiempo, tanto El País como El Mundo como el resto de periódicos que se imprimen en papel ya no vamos a poder comprarlos en los kioscos. Y para los grandes reportajes, se los comprarán a las agencias. Pero sí, ahora les pagan una mierda… Yo he sido freelance en las buenas épocas.

Nos estamos quedando obsoletos por una pésima gestión de los que llevan el cotarro.

Ahora vas, lo pagas tú y, con mucha suerte, te compran alguna foto.
Sí, y es caro. Hablamos de viaje, habitación, coche, comida… Al final irán solo las agencias e irán solo las agencias que tengan algún tipo de interés en ese conflicto. No sé cómo será en el futuro con el tema de los iphones y demás, pero debemos diferenciar entre lo que es una imagen y lo que es una fotografía. Una imagen debe tener una tesis, sino estás muerto.

En las zonas de guerra, las balas son un peligro. Pero, para un fotoperiodista, ¿también lo es el encuadre o la edición?
El auténtico peligro de esta profesión es el ego. Si no nos dejasen firmar las fotos, ¿cuánta gente se dedicaría a esto? Lo del encuadre son bobadas….

Recordará la foto del niño y del buitre de Kevin Carter, sobre la que recientemente hemos hablado en Premios Enfoque.
Fotos como la de Kevin Carter en el Sur de Sudán yo he visto. Claro que lo ves. Ves a aves carroñeras con niños. Pero dio la casualidad de que le dieron el Pulitzer y ahí se lió todo. No hay que darle mucha importancia a eso porque, en el fondo, cuando tú haces una foto no estás manipulando conscientemente. Cuando editas, puedes cortar y recortar y entonces sí. Pero, conscientemente, yo no conozco a nadie que lo haga. Luego están las tonterías de montar. Joder, montamos todos. ¿Por qué montas? Porque esperas a que suceda alguna acción y tengas la luz delante, detrás o a un lado. Este debate le he tenido muchas veces… “Es que luego con el photoshop…”. Pero, a ver, ¿a que tú cuando haces un texto pones puntos y comas, relees, borras palabras y, al final, lo editas? Pues con las fotografías, igual. Es el debate de la instantánea, pero es que instantáneas hay cuatro.

De todos los conflictos llamados olvidados, ¿cuál cree que es el más olvidado?
Yo creo que la República Centroafricana, que ya no sé si es una guerra o un conflicto tribal porque son cristianos frente a musulmanes, pero luego hay culturas opuestas… Creo que en los últimos años es al que menos atención se ha prestado. Allí no hay nada, solo cuatro ONGs…

Y, ¿cuál es el conflicto que no olvidarás?
Si algo me queda todavía es memoria y mientras tenga memoria, daré testimonio de lo que he visto.

Ahora, como parte de la plantilla de Médicos Sin Fronteras, te dedicas a la fotografía humanitaria. ¿Qué es?
Realmente es un concepto que no existe. Se usa para definir al fotoperiodismo vinculado a las ONGs y que cuentan historias que no interesan a los medios de comunicación porque no son vendibles. [Durante su charla puso como ejemplo la serie ‘Testigos del horror’ que se publicó a finales del año pasado en El País Semanal. El gancho para ser publicada es que visitó 12 lugares diferentes con 12 escritores latinoamericanos].

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Una de las fotografías de “Testitgos del Horror” – Tomasi | Fuente: El País Semanal

¿Es más sencillo trabajar con el respaldo de una ONG como Médicos Sin Fronteras en un momento en el que a veces ni siquiera si respeta su emblema?
Es más sencillo, pero desde la Guerra de Somalia hasta ahora nos han secuestrado a bastante gente y la cosa ha cambiado, estamos más limitados. La concepción del mundo y del periodismo cambió radicalmente desde el 11 de septiembre de 2001. Yo creo que la Historia Contemporánea se tiene que estudiar antes y después de ese momento. Nuestro posicionamiento dentro de los contextos donde trabajamos no tiene nada que ver antes y ahora. Desde el 2001 hasta ahora, somos parte de los actores que están combatiendo. Por eso en las partes rebeldes de zonas como Siria e Irak no hay periodistas. No hay ninguno. Antes, con las guerrillas, había más tolerancia con la prensa porque, generalmente, estábamos al lado de los buenos. Desde Afganistán, no. Fue ese momento en el que empezó a usarse la palabra embedded (incrustado) –término empleado para definir la situación de los periodistas bélicos que cubren las guerras ‘incrustados’ en el propio ejército-. Esto ya pasaba en Vietnam, pero en Afganistán te cortaban las fotos. A los sitios a los que te dejan ir es porque les da igual, como Israel. Ahí ya les da igual que estemos o no.

¿Por qué una categoría especial para el Tercer Sector de la comunciación?

Atendiendo a los reclamos de la ciudadanía, la III Edición de los Premios Enfoque ha incorporado una Categoría especial para la Trayectoria Histórica de los Medios del Tercer Sector de la Comunicación. Con esta denominación nos referimos a proyectos que comparten: 1) La apertura expresa a la participación de la ciudadanía; 2) El compromiso con la justicia y la lucha contra las desigualdades; 3) Y la ausencia de ánimo de lucro, puesto que son proyectos cuyo beneficio –a veces escaso o nulo- está orientado íntegramente a la mejora de la iniciativa: renovación de equipos, retribución de trabajadores/as, etc.

Los/las dinamizadores/as de los Premios Enfoque han creído conveniente introducir este galardón porque en anteriores ediciones los medios del Tercer Sector estaban prácticamente ausentes en las respuestas de Especialistas y las Votaciones Ciudadanas. Esta desigualdad tiene que ver con la inexistencia de una regulación específica para el sector en España, a pesar de que la Ley General de la Comunicación Audiovisual (2010) los reconoce como servicios audiovisuales y comunitarios sin ánimo de lucro. Distintas instituciones –Parlamento Europeo, Consejo de Europa, UNESCO, AMARC- y algunos países –Argentina, Uruguay, Bolivia, etc.- alientan a apoyar a estos medios en tanto que garantes del pluralismo y la democracia. No obstante, en España no se ha dado hasta el momento ninguna regulación que desarrolle la ley, por lo que estas iniciativas siguen operando sin licencia y en clara situación de desigualdad con respecto a los medios públicos o privados-comerciales.

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Fuente: Oxaca 3.0, radio comuntaria

Los medios del Tercer Sector suelen están liderados por organizaciones sin ánimo de lucro (ONG), movimientos sociales, cooperativas y asociaciones ciudadanas que trabajan por el cambio social y, en especial, por derecho a la comunicación de distintos colectivos que aparecen ausentes o estereotipados en los medios convencionales: jóvenes, migrantes, mujeres, desempleados/as, movimientos sociales, etc. Por otro lado, estos medios no disponen de Consejos de Administración ni Juntas de Accionistas sino que las decisiones suelen tomarse en colectivo, ya sea a la hora de planificar los contenidos, gestionar presupuestos, o valorar la relación entre publicidad e independencia editorial.

Los/las Especialistas que han participado en esta III Edición han señalado más de un centenar nombres entre sus nominados, lo que da cuenta de la enorme diversidad y dinamismo del sector. No obstante, cabe señalar que en esta lista también aparecen algunos medios que no se enmarcan exactamente en la categoría del Tercer Sector dado su carácter público o privado-comercial. En cualquier caso, y para ser fiel a las encuestas, se ha decidido respetar los resultados, puesto que son reflejo del más que probable desconocimiento por parte de los/las Especialistas. Desde nuestro análisis, y tal como señalamos en la Encuesta inicial a Especialistas, el Tercer Sector de la Comunicación comprende: 1) Medios comunitarios; 2) Medios libres; 3) Medios universitarios y educativos; 4) Medios constituidos como empresas de economía social o cooperativas; 5) Otro tipo de manifestaciones, como medios de centros penitenciarios, plataformas para la expresión de colectivos de disfuncionalidad física o mental, y un largo etcétera de iniciativas en prensa, radio, televisión u formatos online.

*Equipo Premios Enfoque

Infolibre, elegido por la ciudadanía como ganador de la “Categoría especial Medio del Tercer Sector”, cede su premio

“No sería justo aceptar un premio que no nos corresponde puesto que no somos realmente un medio del Tercer Sector”. Manuel Rico, director de InfoLibre, ha manifestado su agradecimiento a la ciudadanía por haber elegido al medio como merecedor de este galardón, pero considera que no les corresponde a ellos, sino a medios que realmente son del Tercer Sector. infoLibre está editado por una sociedad limitada, aunque es cierto que los ciudadanos pueden participar en su capital a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.

Además, Rico ha pedido que conste su reconocimiento expreso a los periodistas que, en tiempos tan difíciles para la profesión, trabajan en medios del Tercer Sector y su felicitación a los premiados y a los organizadores de los Premios Enfoque.

Nuevo ganador

En la primera etapa de la III Edición de Premios Enfoque, en la que profesionales de la comunicación sugirieron nombres que merecen estos galardones, infoLibre apareció en la lista de medios nominados a la Categoría Especial-Medio del Tercer Sector. Aunque no se trata exactamente de un medio que pertenezca a ese sector, el equipo de los Premios Enfoque decidió no intervenir en el proceso, ser fiel a las encuestas y respetar los resultados. Finalmente, en la segunda etapa, la ciudadanía eligió a infoLibre como merecedor de este galardón y así lo comunicamos al hacer público el resultado.

La cesión de su premio, hace que pase a la siguiente opción en número de votos, que es Periodismo Humano. De esta manera, los ganadores de esta categoría son: La Marea, Periodismo Humano y Píkara Magazine.

Desde el equipo de los Premios Enfoque agradecemos la honestidad de infoLibre por ceder su galardón. Su gesto demuestra su ética, su compromiso con el periodismo y su respeto por los y las profesionales trabajan en otros medios.

 ¿Por qué una categoría para medios del Tercer Sector?

La inclusión de esta categoría responde a una demanda que la ciudadanía nos hizo el año pasado. Consideramos muy interesante incluirla puesto que en ediciones anteriores estos medios estaban prácticamente ausentes en las propuestas que nos llegaban en la primera etapa. Quisimos así, reconocer y visibilizar a medios que están liderados por organizaciones sin ánimo de lucro, movimientos sociales, cooperativas y asociaciones ciudadanas que trabajan por el cambio social y, en especial, por derecho a la comunicación de colectivos normalmente ausentes en los grandes medios.

El hecho de que apareciera en este listado infoLibre responde al muy probable desconocimiento sobre este tipo de medios. Un desconocimiento que se debe en gran medida a la inexistencia de una ley que los ampare y la consecuente situación de desigualdad con respecto a los medios públicos o privados.

 

Pensar y practicar la Comunicación en el Tercer Sector…. en tiempos de aniquilación del Tercer Sector

Por Víctor Marí. Puede sonar paradójico, pero el título apunta a la dura realidad que se vive actualmente en el Tercer Sector (TS). Una de las etapas de mayor creatividad y de más experiencias interesantes en el campo de la comunicación del TS se produce en un momento histórico en el que desde muchos frentes se está haciendo todo lo posible por aniquilarlo. Como dice el refrán, “entre todos la mataron y ella sola se murió”. Aunque, en este caso, la calidad humana y profesional de tantas personas y organizaciones del Tercer Sector hace que se esté aplazando el fatídico momento del fin.

El pensador portugués Sousa Santos plantea que vivimos en un contexto de fascismo social. El capitalismo produce excluidos sociales frente a quienes el propio sistema social dominante no tiene ni el pudor de plantear parches de emergencia. La respuesta tacaña e inmoral de Europa ante los refugiados sirios es solo uno de los muchos ejemplos que podrían ponerse en los que se materializa este fascismo social. Al tiempo, el recorte drástico de subvenciones a la cooperación y al Tercer Sector Social ha obligado a echar el cierre a muchas organizaciones, y a sobrevivir (no se sabe muchas veces cómo) a los muchos y buenos profesionales que en él trabajan.

En este contexto de situaciones adversas (cuyo análisis de las causas exógenas y endógenas nos llevaría más tiempo y espacio del que tenemos) vemos cómo, paradójicamente, proliferan iniciativas comunicativas que han roto los estrechos límites de una comunicación excesivamente reduccionista, que hasta el momento estaba excesivamente centrada en el impacto en medios y en la construcción de una imagen de marca.

En el año 2011 se podría situar el inicio de este ciclo de creatividad y de efervescencia de una comunicación orientada a la transformación social. En plena ola del movimiento del 15-M se constituye el grupo #Comunicambio en torno al que se reúnen activistas sociales, comunicadores/as, personas del mundo de la academia, estudiantes… ciudadanía en general, interesada y apasionada por impulsar unos procesos comunicativos orientados al cambio social. En este trabajo de confluencia y de dinamización han jugado un papel clave tanto el equipo de comunicación de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España como algunas de las federaciones y coordinadoras autonómicas.

Esta multiplicación de iniciativas comunicativas de nuevo cuño se han visto acompañadas en el campo académico por programas de formación, investigaciones y publicaciones que tienden nuevos puentes entre académicos y activistas interesados por una comunicación transformadora. Valgan como botones de muestra el surgimiento de Commons, Revista de Comunicación y Ciudadanía Digital. El Máster CCCD, el Laboratorio Com-Andalucía de análisis de los medios ciudadanos  o el Congreso e-Comunicambio.

Comunicambio 2015

Congreso Comunicambio 2015, Castellón. Fuente: revistapueblos.org

El momento es propicio, aunque los retos siguen siendo muchos. Ante la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos, pensar en los derechos de la comunicación de la ciudadanía sigue siendo algo que queda muy lejos de las agendas de los políticos. En plena campaña electoral, y a pocos días de las elecciones del 20D, podemos preguntarnos por el papel que ocupan, como tema de debate de los partidos, las políticas para el impulso del Tercer Sector, las políticas de Cooperación al Desarrollo o las políticas públicas de Comunicación. En ninguno de los debates televisivos celebrados hasta la fecha han aparecido estos temas. En una campaña electoral en la que, al menos hasta el momento, parece que ha tenido más importancia para algunos candidatos y miembros del Gobierno aparecer en el Hormiguero o en el programa de Bertín Osborne (¿En tu casa o en la mía?), el diseño de unas políticas públicas de comunicación que den voz a la ciudadanía sigue siendo un reto inaplazable.

En este momento creativo e instituyente, en el que proliferan tantas experiencias comunicativas ciudadanas, interesantes y necesarias a la vez, es prioritario, más que nunca, articular espacios de debate, de investigación y de reflexión, en los que puedan cristalizar mejor los procesos en marcha. Sigue siendo un reto ineludible la necesidad de tender puentes entre el activismo y la academia para aprovechar lo mejor que hay a cada lado, con el objetivo de impulsar procesos de transformación orientados por la justicia social. En ello estamos.

*Víctor Marí es profesor de la Universidad de Cádiz. Investigador Principal del Proyecto del MINECO “Comunicación para el Desarrollo y Cambio Social en España: diseño de indicadores para la medición de su incidencia social” (CSO2014-52005-R)