Batallar contra la desinformación y el sensacionalismo

Por Red Acoge. Los medios de comunicación siguen siendo para mucha gente, la única fuente de información por cuál adquieren sus conocimientos, forman sus opiniones y descubren otras realidades. Desgraciadamente, en estos momentos presenciamos  discursos racistas y xenófobos en todas las esferas de la sociedad, en el discurso político, en las redes sociales, en el bar de la esquina y por supuesto, en los medios.

De esta realidad surgen iniciativas como Inmigracionalismo. Surge en el año 2014 y como de su nombre se desprende,  viene de la suma de palabras inmigración y sensacionalismo que es justo el tipo de información que se recogían en las  noticias. Una falta total de objetividad, de contexto, de lenguaje adecuado. Los medios de comunicación abusan de palabras bélicas al escribir noticias sobre personas extranjeras estos adjetivos construyen poco a poco un imaginario colectivo que ahora Inmigracionalismo está intentando desterrar.

No es una tarea fácil, en estos 3 años y con más de 3.500 noticias analizadas vemos cómo se sigue criminalizando a las personas inmigrantes bajo el calificativo de  “ilegales”, no hay término peor aplicado, pero sin embargo, del que mejor visualiza la imagen peyorativa de personas inmigrantes. ¿Cómo vamos a trabajar para la integración si ya tienen la etiqueta de ilegales?

El desconocimiento en algunos casos y la xenofobia pura y dura en otros, se ha materializado en que encontremos más del 50% de las noticias con una atención injustificada a la nacionalidad. Los rumanos roban, los colombianos tienen reyertas entre clanes y los moros de Marruecos no se integran. Ahí van dejando las semillas del racismo que luego se repiten en la calle. Lo he oído en la radio, el periódico dice… y el estereotipo, el prejuicio, el miedo y la aversión  ya está creada. En el análisis de los motivos, hay que tener en cuenta la precariedad en el sector de los medios, recortes de personal, falta de tiempo para formarse, imposibilidad de contrastar las fuentes, etc un análisis realizado por el propio sector, producto del focus goup realizado en el marco del proyecto.

En los casos que  hemos detectado Inmigracionalismo  se lo hemos hecho saber al profesional, y hemos ofrecido ayuda sobre todo a aquellos profesionales que desconocen términos y que abusan de fuentes gubernamentales.  Hemos escrito más de 200 mails alertando de los errores, ofreciéndonos a mejorar el tratamiento en las noticias y a trabajar juntos. Hemos enviado historias de personas inmigrantes para que amplíen su visión y  puedan aportar una visión más acorde a la realidad.

Estos años no han sido en balde, estamos cerca del que el  término ”inmigrante ilegal” comience a desaparecer de los medios. Hemos conseguido que términos belicistas como “asalto masivo” se utilice con menos frecuencia y que el contexto nos acerque la realidad. Esto se traduce en una opinión pública bien informada y crítica con las noticias de inmigración.

Nuestro siguiente paso es dar la oportunidad a esa opinión pública para que ellos y ellas mismos luchen contra el Inmigracionalismo, es decir, detecten las noticias mal contadas, los titulares sensacionalistas y el enfoque claramente xenófobo y racista reclamen al medio y a los y las periodistas, medidas y acciones para tener un periodismo justo. No todo vale, la pasividad de los medios permite que florezca un discurso de odio que afecta a la convivencia y cohesión social. Combatir la desinformación y el desconocimiento es algo intrínseco al PERIODISMO, aunque a veces haya que recordárselo.

Apezarena: “Se han esquilmado las redacciones con una enorme ceguera”

Por Samanta Rioseras. Llegó internet y los periódicos españoles se dejaron encandilar. Había que estar ahí sí o sí y comenzaron a regalar los contenidos mientras se pedía pagar por ellos en los kioscos. La consecuencia directa fue una pérdida generalizada de los ingresos por venta de ejemplares. Por si fuera poco, la crisis económica también disminuyó los ingresos publicitarios, cada vez más cuestionados por la pérdida de autonomía de los medios. En medio de todo este proceso, quienes llevan los números en las empresas periodísticas decidieron despedir a buena parte de su capital humano más veterano y valioso para reducir las plantillas, y cambiar las tablas salariales para ahorrar dinero en las nuevas nóminas.

Una determinación que el editor de El Confidencial Digital, José Apezarena, criticó con dureza el pasado 10 de febrero durante su intervención en la Escuela de Periodismo Manuel Martín Ferrand: “Se han esquilmado las redacciones con una enorme ceguera. Creen que abaratando costes se salvarán y no es así”, aseveró. Del mismo modo, se opuso a los nuevos proyectos periodísticos que han surgido en la red por sus “plantillas desproporcionadas” y auguró la muerte de muchos de ellos en menos de dos años. Apezarena cree que entre las cabeceras de prensa papel que se han adentrado en el mundo digital y los periódicos que ya nacieron en esta plataforma, “solo sobrevivirán los que se ganen el valor de cobrar por las informaciones que ofrecen”. Sin embargo, se mostró optimista respecto al futuro de los periodistas, a quienes ya ve como “gestores de la información”. Un término con el que aludió al papel de estos profesionales como seleccionadores de la información más relevante en un momento en el que existe una cantidad ingente de noticias. Tarea que, asegura, ahora es mucho más sencilla gracias a las nuevas tecnologías. Sin embargo, estas también han primado la inmediatez y han favorecido la urgencia en la cobertura informativa que, además, en muchas ocasiones se queda en la superficie de los hechos.

El resultado de estos cambios ha provocado que el ciudadano tenga a su alcance decenas o cientos de informaciones prácticamente idénticas sobre una rueda de prensa. “Y, a veces, impide que el periodista se acerque a las fuentes tras un determinado acto para ampliar el contenido u obtener nuevos datos porque tiene que mandar en el instante la crónica”, lamentó Apezarena.

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José Apezarena | Fuente: Extraconfidencial

CAMBIA LA FORMA DE TITULAR

Las nuevas herramientas han cambiado, incluso, la forma de titular las informaciones. No solo eso, sino que una misma noticia en un mismo medio puede tener hasta cuatro “titulares” diferentes: Uno en Twitter, otro en Facebook, otro en la portada o interfaz principal del periódico y otro en el interior de la noticia. Realmente, solo este último acostumbra a ser un auténtico titular. El resto son frases ambiguas, preguntas abiertas o conjuntos de palabras que tratan de generar dudas en lugar de resolverlas. Y eso, desde luego, no es periodismo. La razón de esta tendencia se encuentra en el poder de las redes sociales para generar tráfico hacia los sitios web de los periódicos. Un movimiento que está absolutamente medido y cuantificado. Lo mismo sucede en los buscadores, donde entra en juego la técnica del SEO para lograr un buen posicionamiento. “No voy a ceder al SEO. Si lo hacemos, corremos el riesgo de que gane el más tecnológico y no el más periodista. Quizás esté equivocado, pero no voy a pasar por ahí”, sentenció Apezarena ante la atenta mirada de su compañero Pablo López, responsable de Nuevos Formatos de El Confidencial.

Él, lógicamente, ofreció una visión diferente que, precisó, no trata de cargarse las bases del periodismo, sino de aunar fuerzas entre técnicos y periodistas. “Y con técnicos no me refiero solo a maquetadores. También a programadores, informáticos e incluso a la matemática que forma parte de nuestro equipo”, comentó. Un grupo que trabaja para difundir la información de otro modo: a base de las llamadas nuevas narrativas, que no solo combinan texto, imagen y vídeo; sino que también incorporan, por ejemplo, fotos con audio. También son ellos quienes se preocupan, entre otras cosas, del ‘peso’ de las noticias. “Si ocupa 60 megas y al lector se le fastidia la tarifa por descargarla, no va a volver a entrar en la web. No basta con generar contenidos, tenemos que adaptarlos”, sostuvo López. “Se trata de aplicar la técnica para seguir contando historias”, añadió Apezarena.

La foto de Kevin Carter

Por Pablo Zareceansky. El 26 de marzo de 1993, The New York Times publicó la foto y él ganó el Pulitzer. La opinión pública entendió la foto como una alegoría de lo que sucedía en Sudán: Kong era el problema del hambre y la pobreza, el buitre era el capitalismo y Carter era la indiferencia del resto de la sociedad. La crítica se cernió contra él e intentó justificarse, alegando que el niño estaba muriendo y que la tribu se encontraba a unos 20 metros de él y que el animal esperaba su ración de comida.

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Fotograma film The Bang Bang Club | Fuente: ProjecteFAM

Nadie vio morir a aquel niño y es la propia imagen la que desmiente ese destino trágico, al menos en parte, ya que la criatura de la foto lleva en su mano derecha una pulsera de plástico de la estación de comida de la Organización para las Naciones Unidas (ONU). A Carter lo criticaron por no ayudar al niño y el mundo lo dio por muerto a pesar de que el propio Carter no lo vio morir, sólo disparó la foto y se fue. 18 años después, en el año 2011, un equipo de periodistas viajó al lugar y logró constatar que el pequeño sobrevivió a la hambruna pero que murió cuatro años antes (de «fiebre»).

Pero hay una historia alternativa sobre la fotografía.

El reportero gráfico sudafricano João Silva, quien acompañó a Carter a Sudán, dio una versión diferente de los hechos en una entrevista con el escritor y periodista Akio Fujiwara, que el japonés publicó en su libro Ehagaki ni sareta shōnenEl niño que se convirtió en postal—.

Según Silva, él y Carter viajaron a Sudán con las Naciones Unidas y aterrizaron en la zona sur de Sudán el 11 de marzo de 1993. El personal de Naciones Unidas les dijo que despegarían de nuevo en unos 30 minutos, el tiempo necesario para distribuir la comida, así que deambularon para hacer algunas fotos. Naciones Unidas comenzó a distribuir maíz y las mujeres del poblado salieron de sus chozas de madera hacia el avión. Silva fue a buscar guerrilleros, mientras que Carter no se alejó más que unos pocos metros del avión.

Según Silva, Carter estaba bastante sorprendido, puesto que era la primera vez que veía una situación real de hambruna, por lo que hizo muchas fotos de niños hambrientos. Silva comenzó también a tomar fotografías de niños en el suelo, como llorando, que no se publicaron. Los padres de los niños estaban ocupados recogiendo la comida del avión, por lo que se habían desentendido de momento de los niños. Esta era la situación del niño de la foto hecha por Carter. Un buitre se posó detrás. Para meterlos a ambos en cuadro, Carter se acercó muy despacio para no asustar al buitre, e hizo la foto desde unos 10 metros. Hizo algunas tomas más y el buitre se fue.

Dos fotógrafos españoles que estuvieron en la misma zona por aquellas fechas, José María Arenzana y Luis Davilla, sin conocer la fotografía de Kevin Carter, tomaron una imagen en una situación muy similar. Según narraron en varias ocasiones, era un centro de alimentación, y los buitres acudían por los desperdicios de un estercolero. Le llevaron a él y a Pepe Arenzana a Ayod, donde estuvieron casi todo el tiempo en un centro de alimentación donde acude gente de la zona. En un extremo de ese recinto, se encontraba un estercolero donde tiraban los desperdicios e iba la gente a defecar.

«Como estos niños están tan débiles y desnutridos se les va la cabeza dando la sensación de que están muertos. Como parte de la fauna hay buitres que van a por esos restos. Por eso, si tú coges un teleobjetivo, aplastas la perspectiva con el niño en primer plano y de fondo los buitres y parece que se lo van a comer, pero eso es una absoluta patraña, quizá el animal esté a 20 metros» (Extraído de wikipedia)

Así esta imagen, que forma parte de nuestro imaginario colectivo representa muy bien la idea de la sociedad que permite una realidad de hambruna atroz pero no de una situación real. Ese niño tiene familia y está en su poblado, el buitre no se lo quiere comer. A menos que el buitre, claro está, sea el capitalismo.

Texto escrito por Pablo Zareceansky, en el marco del “Projecte FAM”.
ProjecteFAM es un proyecto de comunicación transmedia sobre el hambre. Un ecosistema narrativo que desarrolla diferentes acciones de comunicación y herramientas web, audiovisuales y periodísticas, dirigidas a audiencias específicas, capaces de lograr incidencia y transformación social en el ámbito del derecho a la alimentación. Publicación original: aquí

¡Vamos a por la IV Edición!

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Celia Sánchez Maria Sánchez. Llegó el otoño y con él, el momento de comenzar el camino de los Premios Enfoque. El equipo vuelve a la carga para poner en marcha la IV Edición -¡qué rápido pasa el tiempo! -. Regresamos ilusionados, llenos de energía y dispuestos a poner toda la carne en el asador.

Desde la organización queremos agradeceros todo el apoyo que nos habéis brindado durante el recorrido de esta iniciativa. Buena muestra de ello son los casi 9000 votos recibidos en la pasada edición (recordar aquí los premiados/as), que son a su vez un indicador de la necesidad de seguir impulsando iniciativas como esta de reflexión, debate y crítica mediática.

Sugerencias metodológicas para la IV Edición

Asimismo, queremos hacer balance de las sugerencias de mejora que nos hicisteis llegar a través de la votación ciudadana. Vuestras propuestas son extremadamente importantes y tienen un enorme valor para la organización, debido a que consideramos que nuestra iniciativa no está cerrada, sino que se construye diariamente a partir de vuestro feedback y a lo largo de las sucesivas ediciones.

Con vuestra opinión como punto de partida, emprendemos proponiendo alternativas solventes para mejorar la pluralidad en la elección de las distintas categorías (medios, periodistas y secciones/programas enfocados y desenfocados), así como ampliar y reconocer sectores invisibilizados, tal y como hicimos en la II Edición con la creación de galardones por género y en la III con la categoría de medios del tercer sector de comunicación.

Entre las sugerencias analizadas, muchas personas abogasteis por eliminar la distinción de género en la categoría de periodistas (enfocados/as y desenfocados/as). Este punto fue sugerido también en la I Edición e, incluso,es uno de los aspectos que más debate ha generado en el seno del propio equipo. En principio, entendemos que no debe existir una diferenciación entre profesionales que realizan el mismo trabajo. Sin embargo, y basándonos en los resultados de la I Edición, se detectó una enorme invisibilización del trabajo de las mujeres y esta situación nos condujo a adoptar una medida que, por otra parte, es similar a la de otros premios culturales (cine, música, etc.) en la que se contemplan categorías diferenciadas para ambos géneros. No obstante, seguiremos trabajando para lograr una representación equitativa en todos los aspectos. [Redactamos un artículo sobre este tema que puedes leer aquí]

Además, para futuras ediciones y siguiendo vuestros consejos, valoraremos también la posibilidad de premiar secciones o piezas individuales (reportajes, documentales, artículos, etc.); así como la opción de separar las candidaturas por medios (prensa, radio y televisión), evitando, al mismo tiempo, que la metodología favorezca únicamente a medios, periodistas y programas que son a menudo visibilizados por tradicionales medios de comunicación.

Con esta pequeña recapitulación, queremos recordaros que seguimos trabajando intensamente con la intención de pulir cualquier arista metodológica y así proyectar con estos galardones una mirada crítica sobre el panorama mediático español.

Muchas gracias por todas la sugerencias que nos hicisteis llegar y por todo el interés mostrado a lo largo de estos años. Os invitamos a visitar nuestra web, Twitter y Facebook para conocer nuestros próximos pasos y seguir alimentando esta iniciativa tan necesaria para el buen ejercicio periodístico, que nos concierne a todos.

Nos reencontramos en el camino, ¡Bienvenidos a la IV Edición!

Asia: de golpes de Estado a actos heroicos al estilo Malala

Por Frances GalacheEl 8 de noviembre debería haber viajado a Myanmar, y de haber sido por los medios de información españoles, no habría sabido que ese mismo día se estaban celebrando las primeras elecciones supuestamente libres en el país desde el “pucherazo militar” de 1990.

Si no fuese por mi propia experiencia en la región, que incluían las revoltosas consecuencias de las pasadas elecciones en Camboya y sus resultados notoriamente manipulados, no habría tomado la precaución de retrasar mi entrada en el país hasta saber si contaría con una mínima estabilidad política que lo permitiera. Y no hablo ya de hacer una escala larga en medio oriente, desde donde sólo llegan noticias cargadas de mensajes de miedo y terror.

Nuestros medios de comunicación parecen haberse olvidado de Asia respecto de todo aquello que no sean golpes de estado, terrorismo o desastres naturales.
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Inundaciones en Tailandia por la BBC | Fuente: Pensandoelterritorio.com

Y es que nuestros medios de comunicación parecen haberse olvidado de Asia respecto de todo aquello que no sean golpes de estado, terrorismo o desastres naturales. O, en el mejor de los casos, “actos heroicos” como el de Malala. Otra recurrencia habitual es contar historias sobre occidentales en Asia o sobre protestas masivas como las habidas en India tras el caso de violación en grupo y asesinato de una chica que viajaba a bordo de un autobús. La repercusión de esas protestas dio la vuelta al mundo.

Si buscamos noticias sobre Asia occidental, nos encontramos con ISIS y la crisis de refugiados sirios, entre los cuales la prensa parece buscar culpables relacionados con aquellos terroristas de los que precisamente huyen, sin recordar que hace no tantos años éramos la población española, y después también parte de la centro europea, quienes huíamos del horror de las guerras, buscando refugio en países de los que esperábamos que nos recibiesen con esa solidaridad que el periodismo bien podría fomentar ahora entre su público.

Habrá quien considere que muchas de estas noticias no son de interés general, por no hablar ya de las que ni he mencionado. Quizás tengan razón cuando reclaman un filtro mínimo que nos ahorre la saturación de información. Pero no deja de ser una lástima que cuando dichas noticias son consideradas de interés y en consecuencia acogidas por nuestro periodismo, no son sino un copia-pega sin contrastar de lo que publican las grandes agencias o las redes sociales. Y ello con el añadido de que después son redactadas de tal forma que crean graves prejuicios en el público.

Tras el escudo de lo llamado noticiable, el periodismo mayoritario se centra en lo más inmediato y cercano, y Asia no parece entrar en esa categoría salvo que lo que allí ocurra nos afecte directamente. Pero en ese caso me pregunto por qué gran parte de la prensa no analiza las causas reales y más profundas que, por poner un ejemplo, se esconden tras los graves incendios que hasta la llegada de las lluvias asolaban el bosque tropical de Indonesia, a pesar de suponer una grave amenaza para todo ser vivo, incluida la humanidad.

En cualquier caso, merecen ser aplaudidas las recientes iniciativas de periodismo responsable que, en lugar de rellenar con prejuicios e información de copia-pega, buscan reflejar hechos contrastados junto a un breve análisis de sus causas y consecuencias tanto inmediatas como más profundas. Pero incluso éstas parecen olvidarse de Asia, salvo cuando se trata de equilibrar la información ofrecida por los medios mayoritarios. Evitando echar más leña al fuego de la sobre-información actual, el periodismo considerado “serio” debería prescindir de ofrecernos noticias rosas y amarillas, y reservar estos espacios para mostrar a la ciudadanía información seria, contrastada y de calidad del fascinante y desconocido continente asiático.

*Frances Galache vive en Vietnam y especialista en cooperación

Sensacionalismo 1- rigor periodístico 0

Los problemas de género en nuestra sociedad tienen un lugar muy marcado y predominante, pero no siempre es tratado como debería por los medios de comunicación. Vanessa Sánchez y Richie Ibian, responsables del programa de radio Agua de Beber de Onda Verde, nos ofrecen su visión sobre cómo abordan los medios de comunicación las cuestiones de género y su influencia en la población.

En este sentido, Vanessa afirma que “en los medios de comunicación se tiende a muchas noticias que son de carácter sensacionalista, donde no se atiende las causas estructurales de las diferencias que sufrimos hombre y mujeres, por ejemplo en la violencia de género”, en lugar de indagar en por qué se producen esos sucesos.

Los movimientos sociales son de gran importancia en la lucha por una información más igualitaria porque “empiezan también a abordar los espacios mediáticos a pequeña escala para poder llegar a la gente”. Las informaciones enviadas por los medios de comunicación más mayoritarios, en numerosas ocasiones, está sesgada o contaminada por la percepción del propio periodista o medio. “La objetividad no existe, lo que si podemos intentar es ser un poco más neutral y no contaminar un discurso con nuestra percepción.”

La radio, como medio de comunicación, tiene mucha fuerza y las radios locales y/o comunitarias no son menos. Para Richie Ibian, llegar a que 1 ó 2 personas cambien su forma de ver el mundo u obtengan nuevas informaciones y conocimientos gracias a la emisora en la que colabora es algo importante.

Precisamente, tal y como afirma Vanessa, lo bueno de una radio comunitaria es esa capacidad de aplicar un pensamiento crítico y contar las cosas basándose en las propias realidades de cada uno.

ARRANCA LA III EDICIÓN PREMIOS ENFOQUE

¡Bienvenidos a la III Edición de los Premios Enfoque! Volvemos renovados con la actualización de la página web, novedades en el contenido y mejoras en la metodología de los premios.

Los Premios Enfoque reconocen qué medios, periodistas y secciones/programas realizan una cobertura adecuada o inadecuada en relación a los Derechos Humanos y los ideales de justicia social, de género y ambiental. La particularidad de estos Premios de carácter simbólico reside en que no se apoyan en un jurado al uso, sino que promueven una participación amplia de la ciudadanía, estructurada en dos fasesuna primera fase en la que profesionales de la comunicación sugieren las candidaturas; y una segunda, abierta a toda la ciudadanía, que es la principal protagonista.

El envío de las primeras encuestas se realizará a principios de 2016. Hasta entonces, ¡atent@s! A partir de hoy, tendréis dos artículos semanales en la web relacionados con temas como la información como derecho humano; la cobertura de temas de actualidad en los medios; las realidades de espacios comunicativos en otros países o la valoración de la ciudadanía sobre el periodismo.

Ya tenemos fecha de la gala y será el jueves 24 de febrero de 2016. Hasta entonces, continuaremos informándoos sobre el proceso de votación y participación.

Síguenos en las páginas de Facebook y Twitter para conocer los detalles del proceso.

¡Muchas gracias y bienvenid@s a bordo!

Twenty years from now you will be more disappointed by the things that you didn’t do than by the ones you did do. So throw off the bowlines. Sail away from the safe harbor. Catch the trade winds in your sails. E (1)