Los Premios se despiden

Despedirse de un proyecto cargado de éxitos no es fácil. Nos cuesta mucho escribir estas líneas de despedida de nuestra criatura, que también es vuestra. Cuando comenzamos esta locura nunca pensamos que podríamos llegar tan lejos. Más de 11.000 personas participaron en la última edición, lo que demuestra que la ciudadanía tiene necesidad de ejercer su deber de vigilancia sobre medios de comunicación y periodistas. En el camino dejamos mucha ilusión, horas y horas de trabajo generoso, mucho compromiso, algún que otro tropezón y la plena convicción de aportar nuestra grano de arena a la defensa del derecho a la información.

La decisión no ha sido fácil. Se toma después de mucha reflexión y análisis. Continuar la andadura hacia la V Edición nos resulta imposible. El proyecto se ha sostenido en gran medida por el compromiso de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, que ha aportado fondos y muchas horas de trabajo de sus profesionales. Se ha sostenido también gracias al compromiso de personas voluntarias y universidades que han ofrecido su contribución de manera generosa. Durante mucho tiempo hemos trabajado sin apenas recursos económicos ni personales. En los últimos años, especialmente en la última edición, hemos sufrido un importante descenso en el número de personas implicadas en el proyecto, lo que ha reducido notablemente nuestra capacidad de seguir adelante.

La dimensión que han tomado los Premios Enfoque requiere un trabajo constante de varios meses y recursos específicos que garanticen que se realiza con el rigor que exige una iniciativa de estas características. Ninguna de estas dos cuestiones puede ser garantizada en un momento de debilidad económica y de personal como el que afrontamos.

Nos quedamos con todo lo conseguido en este tiempo, ¡que no es poco! Los Premios Enfoque han sido una iniciativa vanguardista en la que han participado miles de personas; hemos contribuido al necesario debate sobre responsabilidad periodística y el derecho humano a la información; hemos fortalecido la educación mediática de la ciudadanía. ¡No es poca cosa!

El camino continúa. Por eso dejamos a libre disposición las reflexiones promovidas a lo largo de este tipo. Esperamos que puedan servir para seguir fortaleciendo la vigilancia ciudadana sobre medios de comunicación y periodistas.

Os invitamos a seguir analizando el trabajo periodístico. Os pasamos el relevo: la lupa está en vuestras manos. Esperamos que no bajéis la guardia. Gracias por acompañarnos en el camino; ha sido un auténtico placer.

 

Fotoperiodismo: ¿un oficio de hombres?

Por Carmen Álvarez. Cada año los Premios Enfoque nos presentan una “Categoría Especial”, un galardón específico dedicado a sectores o profesiones dentro del periodismo que se encuentran poco reconocidos o escasamente visibilizados. Este año, el turno fue para el fotoperiodismo. El arte de narrar con imágenes una historia pasa por momentos complicados, pero pelea más que nunca por la dignidad de la profesión, y por un espacio de contexto, de recorrido y de calidad entre tanto ruido viral.

Ante esta situación, no podíamos obviar que o bien distinguíamos entre categorías diferenciadas para mujeres y hombres fotoperiodistas, o por el contrario, las mujeres quedarían relegadas, una vez más, a permanecer ocultas, como ha venido sucediendo en anteriores ediciones con otras categorías.

Mujeres fotógrafas, están pero no las vemos

Las cifras extraídas del último estudio de World Press Photo, el mayor concurso anual de fotografía de prensa, son espeluznantes. Este informe revela que el 85% de profesionales fotoperiodistas son hombres, a pesar de encontrar las escuelas de fotografía y periodismo repletas de mujeres.

Nieves Limón es impulsora de Género y Figura -GYF-, una plataforma nacida para reivindicar el papel de las mujeres fotógrafas. Ella lo tiene muy claro “el problema no es en absoluto la falta de fotógrafas, sino el escaso reconocimiento a su trabajo”, y esto tiene consecuencias perversas porque “se terminan reproduciendo dinámicas de exclusión continuas y minando la confianza de algunas profesionales. Muchas mujeres se desalientan y por ello no se presentan a los concursos; de hecho, se presentan en un porcentaje muy, muy inferior al de los hombres. En algunos casos no suponen ni un 2% de la participación”.

Calculadora en mano, GYF funciona a través de “vaciados de datos”, cuantifica y cuestiona la presencia de mujeres fotógrafas en exposiciones, publicaciones, certámenes y festivales. Lo cierto es que “si comprobamos quiénes integran las filas de decisión de estas prácticas – o de numerosos proyectos públicos – encontramos pocas mujeres escogiendo trabajos”, explica Limón.

¿Se plantean las mismas preguntas a un hombre que a una mujer fotoperiodista?

A las barreras de visibilidad y reconocimiento que enfrentan las mujeres fotógrafas, hay que sumar las propias implícitas a los roles de genero, ¿es igual de común que una mujer deje a su familia en casa para ir a cubrir una guerra a que lo haga un hombre?, ¿se enfrenta a las mismas preguntas sobre su valía como profesional de la imagen y miembro de una sociedad?, ¿qué repercusión tiene eso en el desarrollo de su actividad fotográfica?, éstas son algunas de las preguntas que se cuestiona el equipo de GYF.

Tenemos pocas referencias de mujeres fotografiando guerras. Éstas no suelen estar presentes en las películas de Hollywood, y si lo están, normalmente aparecen asociadas a espíritus libres que se han rebelado contra el sistema y han renunciado a su función como “madre” por su profesión. Necesitamos arquetipos de mujeres fotoperiodistas, lo que veneramos del fotoperiodismo no son solo sus imágenes, sino también sus personajes, estilos de vida y trayectorias profesionales. Anastasia Taylor Lind (Fotoperiodista) lo deja muy claro en este artículo de Time, “lo que la industria elige celebrar proporciona un marco para que las generaciones más jóvenes puedan emular y perpetuar estas imitaciones.”

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Imagen del proyecto “Danube revisted”, un viaje fotográfico a lo largo del Danubio protagonizado por 8 mujeres fotógrafas. Impulsado por la Fundación de Inge Morath.

¿Qué pasaría si la historia visual que conocemos hubiese sido narrada por mujeres?

Hemos conocido el mundo a través de la mirada de hombres blancos procedentes de países ricos. ¿Serían diferentes nuestras referencias visuales si más mujeres hubiesen narrado visualmente éstas u otras historias? Probablemente sí.

Si echamos la vista a atrás, las obras de multitud de mujeres fotógrafas han desobedecido los códigos de representación imperantes, y a causa de esto, han sido sistemáticamente silenciadas. Hannah Cullwick, Alice Austen, Claude Cahun o Diane Arbus son algunos ejemplos [Fotógrafas invisibles, sujetos imposibles. Eva Filgueria].

Necesitamos seguir descubriendo prácticas fotográficas subversivas que desobedezcan los códigos imperantes. Porque los códigos son, en última instancia, estrategias de poder y, por tanto, son reversibles [¿Por qué es importante la fotografía? Género y Figura, reivindicando a las mujeres fotógrafas. Nieves Limón].

¿Qué puedes hacer tú para reivindicar el papel de las mujeres fotoperiodistas?
  • Revisa su trabajo. En este artículo encontrarás unas cuantas referencias de plataformas y galerías que muestran el trabajo de mujeres fotógrafas.
  • Participa en las “editatonas o maratones de edición”. ¿Qué son? Actividades en las que varias personas se juntan con el objetivo de crear contenido nuevo en Wikipedia. Recientemente se han celebrado varias editatonas orientadas a editar información sobre mujeres fotógrafas bajo el convencimiento de que si no están en Wikipedia, no existen.
  • Atrévete a cuestionar y denunciar la falta de mujeres como autoras de fotoreportajes, concursos, festivales o certamenes fotográficos.

¿Se te ocurren más ideas? Cuéntanoslo en @premiosenfoque

La IV Edición de los Premios Enfoque entrega sus galardones

  • Más de 11.000 personas participaron en la votación ciudadana que reconoce prácticas periodísticas enfocadas y desenfocadas de acuerdo a la defensa de los derechos humanos, la justicia social, el respeto por las minorías y por el medio ambiente.
  • Este año, con la necesidad de recoger el trabajo invisibilizado dentro de la actividad periodística, la categoría especial de la IV de los Premios es el FOTOPERIODISMO.
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Parte de los galardonados/as de la IV Edición de los Premios Enfoque

27 de abril de 2017. La IV Edición de los Premios Enfoque entregó ayer en el Círculo de Bellas Artes sus galardones a los ganadores y ganadoras. La ciudadanía, con una participación de más de 11.000 personas, ha decidido qué prácticas periodísticas merecen ser reconocidas como Enfocadas o Desenfocadas.

La gala, presentada por los actores Carmen Mayordomo y Manuel De, estuvo marcada por la reivindicación por parte de todos los galardonados/as por un periodismo libre, digno y feminista.

Los resultados, incluyendo ganadores/as y la Lupa del Público (aquel/lla que ha recibido más votos en su categoría) de la IV Edición de los Premios han sido:

Medio enfocado:
Eldiario.es ?
Contexto (CTXT)
Público
Medio desenfocado:
El País
Intereconomía
Ok Diario ?
 Programa enfocado:
Carne Cruda ?
El Intermedio
Salvados
 Programa desenfocado:
El Hormiguero
Es La Mañana
Herrera en la COPE ?
 Periodista enfocado:
Ignacio Escolar ?
Javier Gallego
Jordi Évole
 Periodista desenfocado:
Antonio García Ferreras
Eduardo Inda ?
Francisco Marhuenda
 Periodista enfocada:
Ana Pardo de Vera ?
Cristina Fallarás
Cristina Pardo
Periodista desenfocada:
Isabel San Sebastián
Mariló Montero
Victoria Prego ?
CATEGORÍA ESPECIAL.
Fotoperiodista hombre:
Gervasio Sánchez ?
Jesús Blasco de Avellaneda
Manu Brabo
CATEGORÍA ESPECIAL.
Fotoperiodista mujer:
Anna Surinyach
Cristina García Rodero
Maysun ?
Puedes ver la gala completa aquí:
Vigilancia ciudadana sobre la labor periodística

La finalidad de los premios es promover el deber ciudadano de vigilar el ejercicio periodístico para asegurar que el derecho a la información es garantizado. promovidos por la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España y los grupos de investigación ‘Desarrollo Social y Paz’ de la Universitat Jaume I de Castellón; y  ‘Comunicación y cambio social’  de la Universidad Carlos III de Madrid y la Asociación Cómo lo Cuento.

Vídeo participativo. Una aldea gala de la comunicación audiovisual

Por Laura Cabezas. Un equipo de televisión quiere hacer un reportaje sobre los desahucios. ¿Pero qué pasaría si fueran las propias personas desahuciadas quienes cogieran las cámaras y realizaran un vídeo contando su propia realidad? Seguramente la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH) pueda contar como nadie qué supone afrontar un desahucio, por qué se produce, quiénes son los responsables y cuáles las alternativas. Pero ¿podría la PAH hacer su propio vídeo? La respuesta es sí: bienvenidos y bienvenidas al vídeo participativo, una de las aldeas galas de la comunicación audiovisual. Una práctica comunicativa presente en todos los continentes, que existe desde el nacimiento del cine mismo y que en el contexto social y tecnológico actual es más posible y necesaria que nunca.

Pero… ¿qué es el vídeo participativo?

El vídeo participativo podría definirse (y hay otras muchas maneras de hacerlo y de entenderlo) como un proceso de creación colectiva de piezas audiovisuales de contenido social, hechas por personas de organizaciones sociales, sobre su propia realidad.

Los vídeos participativos suelen surgir de un proceso formativo previo en el que se adquieren los conocimientos básicos para realizar un vídeo de principio a fin. El vídeo que resulta del proceso se difunde por todos los medios posibles con la “nada ambiciosa” intención de movilizar, denunciar, visibilizar alternativas, transformar una realidad injusta o todo ello a la vez.

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Fuente: Laura Cabezas

Equipos audiovisuales, formación y creación

Para hacer un vídeo participativo necesitamos acceso a equipos de grabación y edición, colectivos con ganas de lanzar su mensaje y personas con conocimientos suficientes para impartir un taller básico de realización audiovisual. Hay ONG, asociaciones culturales o televisiones comunitarias que ofrecen formación y prestan equipos audiovisuales. Pero también podemos recurrir a nuestras propias redes de contactos y conseguir todo lo necesario. Seguro que hay cerca de vuestro entorno un colectivo de videoactivistas deseando compartir sus saberes. En los talleres de vídeo participativo basta con aprender lo esencial para poder manejar la cámara, registrar el audio, construir una historia y montar el material.

Hace no tantos años las cámaras y los equipos de edición tenían un coste tan elevado que resultaba prácticamente imposible tener acceso a ellos si no trabajabas en una productora o en una televisión. Hoy el abaratamiento de los equipos y su facilidad de uso favorece la viabilidad de la comunicación no profesionalizada. Con un ordenador y una cámara de vídeo doméstico que nos permita conectar un micrófono, tendremos suficiente. Incluso con los teléfonos móviles que llevamos en los bolsillos podemos hacer vídeos dignos que cumplan su función.

El vídeo participativo es libre y permite subvertir las convenciones, limitaciones, omisiones y dependencias de las producciones profesionalizadas.

Cuando el acceso a las herramientas y su manejo ya no son un escollo viene la parte más importante: qué se quiere transmitir con el vídeo y cómo lo vamos a hacer. En los informativos de las grandes cadenas de televisión vemos a diario noticias sobre problemáticas sociales en las que apenas se escuchan las voces de quienes las viven en primera persona. La información aparece descontextualizada, simplificada, y rara vez se muestran alternativas. En los informativos sí se habla de los desahucios pero seguramente no dirán qué bancos son los responsables ni qué destino ha corrido una familia a la que se le ha arrebatado su hogar. Y dos secciones más allá, sin ningún pudor, sí dirán que España va bien porque esos mismos bancos cotizan al alza en la bolsa. Tomar como referencia estos esquemas comunicativos dominantes nos puede servir de guía de lo que no queremos hacer. El vídeo participativo es libre y permite subvertir las convenciones, limitaciones, omisiones y dependencias de las producciones profesionalizadas.

También en la forma de trabajar el vídeo participativo propone métodos alternativos. La producción audiovisual se basa en una fuerte división del trabajo y en la jerarquía. Cada miembro del equipo ejecuta su parte a las órdenes de quien dirige la producción. En los procesos de vídeo participativo todas las personas pueden crear el guión, manejar la cámara o elegir qué descartamos y qué formará parte del montaje final. Y cuando ya está todo definido, toca realizar el vídeo, hasta el final.

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Fuente: Laura Cabezas

Difundir el vídeo por todos los frentes

Que un grupo que no tenía conocimientos previos de realización audiovisual consiga hacer un vídeo, ya es un logro en sí mismo. Pero el vídeo participativo nace con la vocación de ser comunicado, de generar diálogos. Podemos intentar que las televisiones lo emitan, pero seguramente no tengamos mucho éxito. Compartirlo a través de redes sociales es una buena opción. No necesitamos pedir permiso para publicarlo y además podemos llegar a personas de todas las latitudes. Pero también sabemos las pocas posibilidades de que un vídeo sea visto en redes sociales si se comete la osadía de que dure más de un minuto. Y en general necesitaremos más de un minuto para no caer en las simplificaciones que tanto detestamos.

Donde el vídeo participativo se mueve como pez en el agua es en los visionados colectivos. El grupo que lo realiza puede llevarlo consigo a plazas, aulas, foros sociales, encuentros o asambleas. En estos contextos de exhibición el público también tiene voz porque puede participar y reflexionar junto a otras personas sobre las realidades que nos muestra el vídeo. Es algo que el visionado individual a través de la pantalla de la televisión o del ordenador difícilmente nos puede aportar.

¿Le damos la vuelta a la televisión?

Con el vídeo participativo normalmente llegamos a personas que ya están convencidas de que las cosas no son como nos las cuentan en los informativos. Y esto es una limitación importante. La televisión sigue siendo el medio de comunicación social que más moldea nuestra imagen de la realidad. En España las grandes cadenas se cierran a cal y canto a la comunicación ciudadana a pesar de que constitucionalmente están obligadas a darnos acceso. No lo tenemos fácil. No interesa tener una audiencia bien informada, crítica y activa. Los vídeos participativos no se emitirán en prime time, pero conseguir que las programaciones se abran a nuestras producciones es una batalla que no podemos permitirnos abandonar.

Necesitamos políticas públicas de comunicación que apuesten decididamente por canales de televisión verdaderamente públicos, independientes del gobierno de turno y en los que quepan experiencias como las del vídeo participativo. Políticas que hagan posible la existencia de canales de televisión del Tercer Sector gestionados por organizaciones ciudadanas. Esto es una realidad en otros países. Mientras tanto, y aunque el vídeo participativo tenga una incidencia anecdótica en la sociedad, demuestra con su simple existencia que son posibles y urgentes otras maneras de mirar y contar la realidad.

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Fuente: Laura Cabezas

Recursos sobre vídeo participativo:
Web:https://videoparticipativo.es/
Bibliográfico: El cambio social a través de las imágenes. Guía para entender y utilizar el vídeo participativo (Catarata). David Montero Sánchez y José Manuel Moreno Domínguez.

¡Vente a la gala de los Premios!

Ya sabemos quién son los galardonados y galardonadas de la IV Edición de los Premios. Ahora nos queda celebrarlo por todo alto, ¿te vienes? La #GalaPremiosEnfoque será el próximo miércoles, 26 de abril, a las 20h en el Círculo de Bellas Artes (Madrid) – ojo, llega prontito que habrá mucha gente. La entrada es totalmente abierta y gratuita, aunque debes rellenar el formulario que ponemos abajo (por una cuestión de espacio).

Presentación1111Muy alerta, porque será entonces cuando se desvele quién merece la ? “Lupa especial del Público” por cada una de las categorías. Un reconocimiento espacial a quienes recibieron más votos en la votación ciudadana. La gala será presentada por los actores Carmen  Mayordomo y Manuel De. El fin de fiesta correrá a cargo de la Solfónica.


Para asistir, completa el siguiente FORMULARIO


No llegues tarde, la mesa está servida, los galardonados/as están llegando y sólo nos faltas tú para completar esta gran fiesta de la vigilancia ciudadana sobre la labor periodística.

*Si eres periodista  y quieres venir a cubrir la gala, rellena este FORMULARIO.

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Resultados de la IV Edición de los Premios Enfoque

  • Con una participación de 11.054 personas, los Premios Enfoque se consolidan como propuesta ciudadana que de vigilancia sobre la labor periodística
  • La gala de entrega se celebrará el día 26 de abril, a las 19:30h. en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En ella se desvelará quién merece la “Lupa especial del público”.
  • Los galardones reconocen las coberturas más o menos adecuadas en relación a la función social del periodismo, el respeto a los derechos humanos y a la justicia social, de género y ambiental.
  • Si quieres asistir a la gala, por favor, rellena este formulario.

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11 de abril de 2017. La IV Edición de los Premios Enfoque ya tiene ganadores y ganadoras. La ciudadanía, con una participación de más de 11.000 personas, ha decidido qué prácticas periodísticas merecen ser reconocidas como Enfocadas o Desenfocadas.

Los premios establecen cuatro categorías: Medios, Programas o Secciones, Periodistas Mujeres y Periodistas Hombres, concediéndose tres premios Enfocados y tres Desenfocados para cada categoría. El criterio para la concesión de los premios se remite a la función social del periodismo, concretada en el respeto y la promoción de los Derechos Humanos y los ideales de justicia social, de género y ambiental.

Según estos criterios, los premios de de la IV edición son otorgados de la siguiente manera:

Medio enfocado:
Eldiario.es
Contexto (CTXT)
Público
Medio desenfocado:
El País
Intereconomía
Ok Diario
 Programa enfocado:
Carne Cruda
El Intermedio
Salvados
 Programa desenfocado:
El Hormiguero
Es La Mañana
Herrera en la COPE
 Periodista enfocado:
Ignacio Escolar
Javier Gallego
Jordi Évole
 Periodista desenfocado:
Antonio García Ferreras
Eduardo Inda
Francisco Marhuenda
 Periodista enfocada:
Ana Pardo de Vera
Cristina Fallarás
Cristina Pardo
Periodista desenfocada:
Isabel San Sebastián
Mariló Montero
Victoria Prego
CATEGORÍA ESPECIAL.
Fotoperiodista hombre:
Gervasio Sánchez
Jesús Blasco de Avellaneda
Manu Brabo
CATEGORÍA ESPECIAL.
Fotoperiodista mujer:
Anna Surinyach
Cristina García Rodero
Maysun
Gala de entrega

Los premios serán entregados el 26 de abril –a las 20h, en una gala que se celebrará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Será entonces cuando se desvele quién merece la “Lupa especial del Público” por cada una de las categorías. Un reconocimiento espacial a quienes recibieron más votos.

La gala será presentada por los actores Carmen Mayordomo y Manuel De. El fin de fiesta correrá a cargo de la Solfónica.

Vigilancia ciudadana sobre la labor periodística

La finalidad de los premios es promover el deber ciudadano de vigilar el ejercicio periodístico para asegurar que el derecho a la información es garantizado. promovidos por la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España y los grupos de investigación ‘Desarrollo Social y Paz’ de la Universitat Jaume I de Castellón; y  ‘Comunicación y cambio social’  de la Universidad Carlos III de Madrid y la Asociación Cómo lo Cuento.

Medios, educación y confianza

Por María Sande. Hace poco, en un artículo sobre el rol de los medios en la llegada al poder de Trump, Silvia Chocarro hacía referencia a la importancia de la educación y la escuela a la hora de formar ciudadanía capaz de hacer una lectura crítica de los medios.

Y es que aunque es cierto que en la escuela aprendemos a leer, no lo es menos que leer “bien” la prensa va más allá  de relacionar las letras para formar palabras: implica separar lo importante de lo accesorio, aprender a buscar contexto y a relativizar, saber descifrar los intereses que pueden existir detrás de una noticia, de su relación con la actualidad, de la oportunidad de su aparición o su silenciamiento en un momento dado…

Todas estas son cosas que en nuestro país apenas nos planteamos a la hora de leer la prensa, escuchar la radio, ver la tele o buscar información en internet. Aunque la confianza en los medios de comunicación tradicionales sigue en claro retroceso en España (solo el 34% confía en la mayoría de noticias publicadas en los medios según un informe de la Universidad de Oxford para el Instituto Reuters), no tenemos el entrenamiento necesario para hacer este ejercicio de lectura crítica.

Ilustración de la Semana de la Prensa y los Medios de Comunicación en la Escuela®, Edición 2017

A una conclusión parecida han debido llegar hace 28 años en Francia, que desde 1999 celebra la Semana de la prensa y los medios de comunicación en la escuela®. Organizada por el CLEMI (que depende del ministerio de la Educación), esta Semana tiene como objetivo ayudar a estudiantes desde preescolar hasta el final del bachillerato, a entender el sistema de medios de comunicación, a entrenar a su pensamiento crítico, desarrollar su gusto por las noticias y forjar su identidad ciudadana.

Durante esta semana, cuya edición de 2017 tuvo lugar del 20 al 25 de marzo, se invita al profesorado de todos los niveles y de todas las disciplinas a participar en actividades de educación cívica que se llevan a cabo en las escuelas, institutos, o en las instalaciones de los propios medios.

Cerca de 1.850 medios de comunicación se inscriben cada año en la operación. Las empresas editoras de periódicos ofrecen más de un millón de periódicos y revistas. A través de una asociación con el Grupo La Poste (la empresa pública de gestión del correo) 43.000 paquetes de periódicos y revistas son distribuidos a las escuelas.

El CLEMI produce también un material de apoyo educativo que se envía gratuitamente a los centros inscritos, y desarrolla numerosas asociaciones con medios de comunicación para promover visitas a los medios de comunicación, debates, talleres de radio en internet, etc… Se trata de crear espacios de encuentro entre estudiantes y periodistas, y de aprender a crear periódicos, programas de radio o revistas en el ámbito escolar.

La edición 2017 tiene como hilo conductor la pregunta “¿De dónde viene la información?“. Las actividades y materiales propuestos se centran en reconocer las fuentes, en identificar la publicidad encubierta, la infoxicación y las teorías del complot, en la práctica del fact-checking y la relación entre concentración de los medios y pluralidad.

Para que la ciudadanía pueda confiar en el sistema de medios juegan factores diversos: la calidad objetiva de los medios de comunicación es principal, y su balance sale mal parado tras varios años de crisis y recortes en las redacciones.

Pero la calidad percibida subjetivamente por la ciudadanía no es menos importante. Y esta percepción depende de nuestra capacidad de hacer una lectura crítica de la información que aparece en los medios… Capacidad que puede crearse, entrenarse y aumentarse desde la escuela, si existe la voluntad.

Medios y periodistas nominados/as en la IV Edición de los Premios Enfoque

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Más allá de los y las finalistas de los Premios Enfoque (que son a quienes en estos momentos está votando la ciudadanía a través de esta encuesta), esta iniciativa reconoce el trabajo de todas las personas y medios de comunicación que han sido nombrados en la primera parte del proceso.

Recordamos que la metodología de los Premios Enfoque se basa en dos partes bien diferenciadas:
1ª fase) Encuesta a profesionales de la comunicación.
2ª fase) Votación abierta a la ciudadanía. Disponible hasta el 7 de abril de 2017.

En la IV Edición de los Premios, cerca de 300 profesionales de la comunicación (academia, medios de comunicación y movimientos sociales) han contestado a la encuesta cerrada. Los resultados han sido muchos y dispares. Del total, únicamente quienes recibieron diez votos o más pasaron a la votación abierta ciudadana.

En el siguiente listado puedes consultar el nombre de periodistas y medios, por orden alfabético, que han sido nombrados por en la primera etapa del proceso por profesionales de la comunicación y del periodismo.

? QUIERO VER EL LISTADO COMPLETO DE NOMINADOS/AS

El hecho de aparecer ya en esa primera etapa da cuenta de su trabajo (enfocado o desenfocado) y así debe ser reconocido.

También te puede interesar la descripción de la metodología de los Premios, el artículo que detalla el porqué de la metodología y la existencia de división premios enfoque/desenfoque o éste que argumenta la necesidad de diferenciar la categoría de periodistas en hombres y mujeres.

Para cualquier duda o sugerencia, contacta con nosotras a premiosenfoque@gmail.com

Abierta la votación ciudadana para la IV Edición de los Premios Enfoque

ABIERTA HASTA EL 7 DE ABRIL(2)Ya tenemos finalistas para la IV Edición de los Premios Enfoque. Ahora comienza el turno de la ciudadanía que es quien decide quién merece estos galardones.

Casi 300 profesionales de la comunicación y el periodismo han sugerido nombres de medios, programas/espacios y periodistas que merecen ser finalistas en los Premios Enfoque. El testigo pasa ahora a la ciudadanía quien, por medio de votación online, decidirá quién los merece.

La votación puede realizarse a través de la imagen hasta el día 7 de abril.

Los Premios Enfoque nacen de la necesidad de fomentar la vigilancia ciudadana sobre el ejercicio periodístico y de la defensa de la información como derecho humano. De carácter simbólico, reconocen prácticas periodísticas “enfocadas” o “desenfocadas” de acuerdo al respeto de los derechos humanos y de la equidad de género, la representación adecuada de las minorías, el cuidado al medio ambiente y la explicación detallada de las causas de los problemas que afectan a la población mundial.

“¡Mentirosos!, ¡mentirosos!, ¡mentirosos!”

Por Silvia Chocarro Marcesse. Era el mes de octubre de 2016. Fui a cubrir un mitin del actual vicepresidente estadounidense Mike Pence en Bensalem (Pensilvania), un área venida a menos por el proceso de desindustrialización. Los periodistas estábamos escuchando a Pence subidos en una tarima en la parte de atrás de la sala. De repente, un grupo de gente se giró hacia atrás y empezó a gritarnos: “¡Mentirosos!, ¡mentirosos!, ¡mentirosos!”. Acusar a los medios de comunicación de mentir se ha convertido en rutina para el presidente de Estados Unidos, su equipo y sus incondicionales. Un día sí y otro también buena parte de la prensa es tachada de “mentirosa” y “deshonesta”.

En su primera conferencia de prensa como presidente electo, Donald Trump, molesto por la insistencia de un periodista de la cadena de televisión CNN en hacerle una pregunta, le espetó: “Tú no, tú no. Tu medio es terrible. Cállate, cállate. No seas mal educado. No te voy a conceder una pregunta. Vosotros sois (divulgáis) noticias falsas”.

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The New York Post: President Trump | @Marco Verch

Cuando al mandatario no le gusta lo que los medios de comunicación dicen de él o de su gobierno, no es extraño que los acuse de difundir “noticias falsas”, de ser “el partido de la oposición” o, peor aún, de ser “el enemigo del pueblo estadounidense”.

Sin duda el último proceso electoral en Estados Unidos ha dado mucho de qué hablar y en qué pensar acerca del papel de los medios de comunicación. He aquí algunas reflexiones y preguntas (sin orden particular):

  • Donald Trump hizo un uso magistral de los medios de comunicación. Y utilizo el verbo “usar” en todo su significado. Convirtió la campaña electoral en un reality show. Especialista del espectáculo, fue capaz de generar titulares una y otra vez. Y los medios –movidos también por la rentabilidad del personaje- le siguieron el juego, conscientes o no -no lo sé- de que eran parte del mismo.
  • Como a Trump no le gusta buena parte de las informaciones que publican los medios sobre él, los ha convertido en su blanco favorito de crítica, poniendo en cuestión los fundamentos del periodismo y haciendo tambalear la credibilidad de los periodistas. Pretende, supongo, erigirse en la única fuente de verdad.
  • En ese empeño, realiza otra jugada magistral. Crea su propio canal de comunicación, sin intermediarios, en Twitter. Los medios se ven obligados a cubrirlo, pero ¿cómo se cubre una cuenta de Twitter? De nuevo, estamos en su reality show, donde no importa el rigor sino el espectáculo. Para cuando la prensa verifica el dato, éste ya ha dado la vuelta al mundo.
  • Cierto es, en mi opinión, que los medios cometieron errores durante la campaña electoral. Para empezar, tengo dudas de que utilizaran los mismos criterios periodísticos al informar de los diferentes candidatos. La tendencia era anti-Trump. Además –y aquí algunos entonaron el mea culpa- no siempre cumplieron con la función de explicar quién, y sobre todo por qué, Trump sumaba cada día más adeptos. Con frecuencia las informaciones describían a gente resentida, racista, inculta… Bien, pues fueron 63 millones de personas las que votaron por él.
  • Que un presidente cuestione la esencia misma del periodismo es más peligroso de lo que a simple vista podría parecer. No es que los medios a veces no se equivoquen, no sean tendenciosos o no respondan a determinados intereses, pero el cuestionamiento reiterado de su propia existencia por parte de la máxima autoridad del gobierno siembra un inquietante desconcierto. Llegado un momento, ya no sabemos cuál es la verdad ni quién la detenta. Ya no sabemos quién informa, quién opina o quién miente.
  • En todo este aparente caos hay también una buena noticia, si es que se puede ver desde este punto de vista. Que el periodismo –atacado y vilipendiado- se defiende con su mejor arma: buen periodismo. Más plantilla, más verificación de datos, más investigación… El Washington Post anunciaba en diciembre que contrataría a más de 60 periodistas en los próximos meses; el New York Times, que dedicaría un presupuesto adicional de 5 millones de dólares a la cobertura del presidente.

¿Y ahora qué? En este contexto me parece más revolucionaria que nunca una idea nada novedosa, la de la educación para los medios. ¿Y si aprendiéramos desde la infancia a leer los medios? ¿Y si aprendiéramos a crearlos? ¿Seriamos capaces de diferenciar entre la verdad y la mentira?

De 2013 a 2017, Silvia Chocarro Marcesse fue corresponsal en Estados Unidos para Radio Francia Internacional – servicio en español. Tras la toma de posesión de Donald Trump, se mudó a París y ahora es consultora en temas de libertad de expresión. Actualmente, entre otros proyectos, es asesora de incidencia global para IFEX, la red global por la libertad de expresión integrada por más de 100 ONGs en 65 países.